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Cada palabra que pronunciamos es un decreto que se manifiesta hacia el exterior, la palabra es simplemente un pensamiento hablado.

Las palabras son grandes manifestadores, cuando de tu boca salen palabras que tienen poder, fuerza y seguridad, de inmediato se convierten en una orden, cuando sostenemos pensamientos y emociones positivas, de amor, de confianza y certeza, estamos enviando al universo esa orden para crear, de ahí la importancia de cuidar lo que hablamos y pensamos. Cuando hablas o piensas negativamente, tendrás una frecuencia de baja vibración, derrota, pesimismo, pobreza, enfermedad, conflicto, malas palabras y critica son solo algunos ejemplos, debes recordar siempre que el Universo está atento, porque para él no hay ni bueno ni malo, eso lo determinamos nosotros, el solo obedece a nuestras palabras o pensamientos, esas serían como las ordenes que reciba.

TEN EN CUENTA:

Evita las ofensas, incluso malos entendidos, debes ser muy cuidadoso al hablar para no dañar al otro, no te dejes llevar por la ira y por las emociones negativas, porque son esos momentos los que entorpecen tu hablar, el maestro Jesús decía “Lo que de la boca sale, del corazón procede”, evita pronunciar palabras sarcásticas, negativas, ofensivas, groseras o maldiciones, porque éstas afectarán tu armonía y tu energía, debes tener en cuenta que siempre de una u otra forma llegarán a ti nuevamente, se devolverán como un búmeran.

Cuando te encuentres por alguna circunstancia envuelto en una discusión, y sientas que vas a responder con ira, invoca rápidamente la intervención del arcángel Gabriel y pídele que ponga las palabras positivas, portadoras de argumentos necesarios que genere en la otra persona bienestar, respeto y acierto. Puedes hacer el mismo ejercicio cuando tengas una reunión, una entrevista de trabajo, un examen oral.

Trata de pensar que todo lo que emita tu boca, sea el reflejo del amor que sientes por ti y por los demás, llevando siempre mensajes positivos. Como tú eres responsable de lo que dices, pero no de lo que escuchan los demás, deberás tener en cuenta siempre escoger las palabras adecuadas para que el otro escuche exactamente el mensaje correcto que deseas transmitir.

EL PODER DE LA PALABRA

Los humanos la mayor parte del tiempo estamos comunicándonos a través de las palabras, te propongo que pongas especial atención a todo lo que tú hablas en un solo día, recuerda no es lo que decimos sino con la vibración que lo decimos, incluso cuando nos referimos a nosotros mismos, sin una conclusión clara, te doy ejemplos:

Me muero de hambre.
No soy capaz.
No tengo dinero.
Los negocios están malísimos.
Todo anda muy mal.
No llevo el carro porque el trafico en esta ciudad es imposible.
No compro esa rifa porque tengo muy mala suerte.
Nadie me escucha.
No como esto porque me hace daño.
Todos los hombres son iguales…

Frases como estas y otras muchas más, en algún momento de nuestra vida las hemos pronunciado, pero la fuerza con que las emitimos estarán generando en nuestro inconsciente automáticamente una orden, que podremos ver manifestadas rápidamente, si lo que dices es negativo se te manifiesta negativo, si lo que decides es positivo se manifiesta en positivo, ahora recuerda y nunca olvides, que cada palabra que pronuncias es un decreto.

Pero si empezamos a ser conscientes y a hablar en modo positivo nos daremos cuenta cómo cambia nuestra vida con los nuevos hábitos y palabras positivas al hablar.

La palabra tiene un enorme poder, puede ser fuente de creación, de amor, de vida, sencillamente alimento para el alma y mucho más cuando está llena de positivismo.

Es nuestra responsabilidad si la ejercemos para construir y crear o para destruir y atacar.

Los Ángeles son nuestra guía, les podemos pedir ayuda para que al hablar salgan de nuestra boca las palabras correctas que construyan en la vida de todos bienestar y amor.

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Ana Lucia

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